Pencri 
la abejita pensante 

Hola soy Pencri la abejita pensante. Quiero contarte como llegué aquí.

Un día estaba volando por los campos de Puerto Rico buscando una flor donde chupar néctar y así saciar mi hambre. Llovía copiosamente y cuando llegaba a una flor el agua me empujaba y rodaba hacia la tierra. Con mucha voluntad volvía a batir mis pequeñas alas llegaba a otra flor pero la lluvia no me dejaba. Ya no tenía fuerza, el hambre no me permitía luchar así que me di por vencida y me dispuse a morir.

Dejé de batir mis alas y caí. Pero no caí a la tierra. Tuve la suerte de caer en los hombros de un niñito como tu. Su nombre era Josué. El me cogió cariñosamente en sus manos. Yo le conté mi triste historia. El me dijo "No sufrirás más". Me llevó a su casa. Allí hay un gran vergel.

Como es bajo techo pude chupar el néctar de todas las flores aunque afuera llovía copiosamente. Josué le contó mi historia a su maestra. El también tenía mucho coraje con la lluvia. Le dijo: trae a Pencri al salón que quiero hablar con ustedes. Al otro día Josué y yo llegamos temprano a su salón. La maestra me miró tiernamente y me preguntó: